Luis Ortigoza

Opiniones

MARCIA HAYDEE
Directora Ballet de Santiago
“Luis Ortigoza pertenece al grupo de los más grandes bailarines del mundo de la danza como Rudolf Nureyev, Mikhail Baryshnikov, Richard Cragun, Vladimir Malakhov y Julio Bocca, entre algunos otros.
Luis tiene varios dones especiales. Lo que más me impresiona de él considerando el tiempo que lo conozco y la gran cantidad de veces que lo he visto bailar en Chile y el extranjero, es su consistencia en el escenario. En cada una de las funciones que protagoniza mantiene un gran nivel artístico y técnico que nunca he visto decaer. Ello denota el poder que tiene sobre su cuerpo y mente para trabajar su parte artística y técnica. Por otra parte, posee otra cosa de la que Cranko siempre hablaba y que le fascinaba y es que tiene luz propia. Aparece en el escenario y antes que el seguidor lo ilumine, él ya trae su propia luz, atrae las miradas de manera inmediata. Es como que absorbiera toda la luz del escenario.
Físicamente hablando, tiene proporciones perfectas que lo hacen poseedor de una gran belleza. A esta se suma su modo de caminar, de preparar un paso, de simplemente pararse en el escenario, lo que es aún más impactante, porque queda claro que nada es menos importante para él.
Trabajar con Luis la creación mundial del rol de Don José en “Carmen” por ejemplo, fue un placer. Todo lo que intentábamos le quedaba bien, porque todo lo puede hacer, y comprendía inmediatamente lo que yo quería. Luis Ortigoza podría ser la estrella de cualquier compañía del mundo, de las más grandes, pero él prefirió quedarse en Chile, en el Ballet de Santiago, y me pregunto muchas veces si la gente sabe y valora el tremendo bailarín que es. Recuerdo que cuando fue a Stuttgart a bailar Gaîté Parisienne de Maurice Béjart, recibió una ovación de pie del público de varios minutos. No lo dejaban ir del escenario.
Siento por él una admiración profunda y un gran respeto por su talento y por lo que ha hecho con él.
Luis es como el vino: mejora con los años”

RICHARD CRAGUN
Primer Bailarin Stuttgart Ballet
“Es muy bueno para una compañía como el Ballet de Santiago tener un artista del nivel de Luis Ortigoza.
El es un verdadero danseur noble. Un danseur noble nace, no se crea. Hay algo en el color de piel de esos bailarines, que se conjuga con las proporciones de su cuerpo y sus rasgos, que hace que puedan ser calificados de esa manera. En general tienen una luz propia también. Y todo ello lo tiene Ortigoza.
También hay algo en su estilo de bailar, que es “noble”. Nada es exagerado, tiene líneas limpias, hermosas, nada es exagerado. Eric Bruhn fue, tal vez, el danseur noble más importante de la historia de la danza. Junto a él, se pueden nombrar algunos otros pocos, pero no son muchos los bailarines con estas cualidades. Y Luis pertenece a ese grupo. “

LUZ LORCA
Sub Directora Ballet de Santiago
“Tuve el privilegio de ser la persona que en el año 1988 viajò junto al Director Artìstico del Ballet de Santiago de èsa època a la ciudad de Buenos Aires donde el Maestro de Baile Mario Galizzi nos habìa invitado a ver una de sus clases donde participarìa un joven talento que estarìa interesado en trabajar en Chile… Asì fue, el joven era Luis Ortigoza… Su talento, energìa, juventud, potencial artìstico y su musicalidad eran evidentes frente a nosotros. Un mes màs tarde iniciaba su carrera profesional junto al ballet de Santiago. Todas esas cualidades no son suficientes para lograr lo que Luis ha logrado, su pasiòn por la excelencia y su porfìa por los detalles (que ha veces nos amarga el dìa) acompañados por su gran amor a èste mundo del ballet han hecho de èl un gran artista que ilumina el camino a seguir de los futuros talentos.”

MARIO GALIZZI
Su Maestro

Debo reconocer que hablar de Luis Ortigoza es muy costoso para mí, ya que lo coduje al mundo de la danza y fui su formador, es por lo tanto hablar de mí. No costó mucho hacer de él un “gran” bailarín, porque fue un “gran” estudiante, respetuoso, atento a todas las correcciones y por sobretodo poseedor de un enorme talento. Un día estaba en una clase de ballet que yo dictaba y asistieron los Directores del Ballet de Santiago, del Teatro Muncipal de CHILE, de inmediato al verlo, lo contrataron, Luis me preguntó que me parecía si debía ir o no, yo le contesté que ya era el momento, porque poseía una sólida formación técnica y artística y estaba listo para comenzar una carrera profesional y para trabajar con otros Maestros y Coreógrafos. Esta relación Maestro – Alumno, continúa hasta el día de hoy, Luis me envía videos de las obras que interpreta o estrena a las que yo no siempre pueso asistir, para que le indique que cosas se deben corregir o que cosas no veo bien en su actuación, esto demuestra la humildad de un gran artista. Esta actitud de personalidad, caracterizada por el “respeto” es lo más importante de su carrera, pués esta misma actitud conserva por su Cía. de orígen el “Ballet de SANTIAGO” ya que a pesar de que en muchas oportunidades trabajando juntos en el exterior, ha tenido ofrecimientos, siempre priorizó a su Cía. por ello una de las cosas que se deben resaltar también de Luis Ortigoza es su “conducta” (aunque muchas veces me haya enojado) porque es casi un valor perdido por el ser humano y al que lo sigue poseyendo lo enaltece. Hablar como intérprete de él sería redundante ya que toda la
crítica se ha expresado “superlativamente” sobre su trabajo, en Argentina, en Chile, en Europa y en Japón. Para él todo mi afecto por ser un grande de la danza.

JUAN LAVANGA
Representante

“Cruel tarea la del Representante”:……trabajar con artistas……. decía en tono sarcástico el elegante empresario Sánchez de Argentina que había trabajado hasta con Serge de Korbé (representante entre otros grandes nombres de Serge Lifar). Yo no creo que sea así, depende del artista …….eso aclara la situación, hay “grandes artistas” y “artistas que se creen grandes”, LUIS ORTIGOZA pertenece al primer rango y que los define así?? muy simple cuando lo son: no se lo creen, simplemente lo son; y se demuestra en cada una de sus actitudes, en primer lugar como seres humanos, los que son SEÑORES en la vida lo son en la escena. Ví por primera vez a ORTIGOZA en el Teatro Municipal de Chile junto al Ballet de Santiago hace muchos años en “Giselle”, de todos los grandes bailarines hombres que ha dado la Argentina en los últimos años, me pareció el más “principesco”, con calidad, con talento, presencia escénica y personalidad; luego lo ví en varias obras junto a su Cía. el Ballet de Santiago y posteriormente lo invité a participar de unas Galas de Verano que ofreceríamos en Argentina y Uruguay, a partir de esos momentos comenzamos a conversar, a ver que teníamos puntos en común y con posterioridad decidimos trabajar juntos; funciones en España, Argentina, Cuba (y alguna que otra gira como la de Japón que no pudo realizar por cumplir con su Cía) nos hicieron compartir momentos, algunos muy importantes como “El Cascanueces”de Nureyev en la reposición del Teatro COLON, “La Sylphide”de Bournonville en el Teatro Argentino de la Plata y “Carmen” en el Luna Park en 2005. Me deslumbró como intérprete en “Manón”de Mac Millan, tal vez una de sus más importantes actuaciones; Ortigoza resume todas las características de un gran bailarín y sin haber contado con un respaldo marquetinero, que lo hubiera colocado en la cúspide de los danzarines de la actualidad, ganó él solo con su trabajo y por derecho propio un lugar de privilegio en el mundo de la danza. Celebro trabajar con él, es una de las satisfacciones que me dió la tarea de “Representante” y en su honor cambiaría el comienzo de esta reflexión diciendo “Hermosa tarea la del Representante…..si debe trabajar con artistas como LUIS ORTIGOZA”.

CECILIA FIGAREDO
Primera Bailarina Ballet Argentino

Compartir el escenario junto a un Artista de la talla de Luis, fue para mí una experiencia imborrable. El brinda una gran generosidad en escena, es de una entrega total, siempre comprometido absolutamente en la obra a interpretar. Al bailar con él y mirarlo a los ojos uno se da cuenta cuanto ama Luis su profesión, cuanto compromiso y respeto tiene por la Danza cada vez que pisa un escenario. Es un placer enorme ser su compañera, entregarse a él y disfrutar de lo que se esté interpretando, con él hay un ida y vuelta, y eso es maravilloso!!! Eso es hacer de la Danza un eterno Arte. Y lo que para mí es aún más lindo e importante de todo lo vivido con Luis, es haber descubierto un hombre, un ser humano tan noble, dulce y buen amigo; Lo llevo en mi corazón y se que siempre va a ser así. Los momentos vividos dentro y fuera del escenario llenaron enormemente de alegría mi vida. Gracias Luis!!! Gracias por tu arte!!! Gracias por ser la gran persona que sos!!! Y que la vida nos regale muchos encuentros más. Te quiero mucho